Sobre el álbum familiar (nuevo libro)

El 30 de abril se celebra en México el día del niño (y de la niña). El “meme” de moda en esa fecha, entre los usuarios de Facebook, fue poner como foto de perfil una imagen del niño o niña que algún día se fue. Puedo imaginar a más de uno de mis contemporáneos buceando en el álbum familiar en busca de una imagen específica. Una que resultara graciosa por lejana pero suficientemente cercana como para reconocer al adulto en ella. Por fuerza, al menos en la gente de mi edad, esas fotos tuvieron que ser escaneadas y resulta más que probable que hayan sido secuestradas, al menos momentáneamente, del álbum familiar.

En casa de mi madre hay tres volúmenes que llevan por nombre “Edgar I” “II” y “III”, en ellos aparecen fotografías de mi infancia hasta mi preadolescencia. Mis hermanos tienen sus propios volúmenes particulares pero el grueso de los álbumes está marcado como “Familia”. El álbum familiar es en realidad un complejo entramado de recuerdos, objetos y relaciones. Un objeto que parece estar en peligro de extinción (o no) debido a la fotografía digital. Pero sin duda un objeto que bien merece pensarse.

Precisamente es la pregunta, sobre el álbum familiar; la que guía un libro que acaba de presentarse: Álbum de familia (re)presentación, (re)creación e (in)materialidad de las fotografías familiares. Un texto que presenta una reflexión a múltiples voces y desde posiciones tan variadas como complementarias sobre ese objeto tan particular que es el álbum de familia. Continue reading “Sobre el álbum familiar (nuevo libro)”

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La fotografía nunca ha existido

La fotografía siempre ha sido una práctica de hacer mitosMartin Hand

Aclaración para fotógrafos y fotógrafas

El título del post es traicionero, lo sé. También es un título con un fuerte complejo de slogan de marketing, mea culpa. En realidad busca establecer un guiño semántico con el título de éste libro. Mi posición en todo caso no es la de un crítico fotográfico y estoy muy lejos de ser un experto en fotografía. Lo mío, lo mío, lo mío es tratar de establecer un análisis de la cultura digital a través del caso de la fotografía. Una vez dicho esto:

A manera de introducción a esta especie de reseña

No hay nada peor que leer un libro que hubieras querido escribir tú. El dolor se ve mitigado sin embargo cuando el libro en cuestión es increíblemente parecido al que publicaste tú en el mismo año. Incluso, y sonríes satisfecho, hay un par de capítulos que bien podrían ser intercambiables con los tuyos. Finalmente, adquieres una especie de satisfacción al convencerte de que no estás tan errado en tus argumentos y orgullosamente piensas: “el mío tiene además la ventaja de que puede ser leído en castellano por alguien que no tenga facilidad para leer en inglés”. Una vez pasado el trance, escribes algo parecido a una reseña de ese libro porque lo consideras valioso y que aporta cosas que el tuyo no.  El libro en cuestión se titula Ubiquitous Photography escrito por Martin Hand. La mayoría de las reflexiones que vienen a continuación surgen de su lectura y son una especie de reseña- diálogo con mis propios intereses.

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Domestic digital photography: a note on ethics

A guy is about to die and somebody and, instead of helping him, a photographer shoots several images. This is already shocking itself but not that strange when it comes to news-making. There are thousands of extremely violent images that capture these unfortunate situations (just to mention one, one of the most famous photographs of the Vietnam War is precisely the “decisive moment” when somebody is killing some other human being, and I phrased like this not as a moral statement but as a way to subtract the political and ideological elements of the image). I addressed this issue in a former post (in Spanish). The question goes beyond news’ ethics (although it is absolutely imperative to have a deontological debate about it), and this is the key of this “note”. The discussion about what photography is becoming in everyday life goes beyond journalism (or “civic journalism” for that matter). People is photographing everything and, in many cases, using photography as a “social currency” in “social network sites” to gain social capital (success, acceptance, etc.). This use of photography almost as a currency seems to be increasing and I frame it as a hypothesis.

Then the question that seems relevant is: is photography becoming an obsession?  Not in the medical terms but in the most capitalist way of shaping everyday life (and this connects to free/emotional labour discussions). With the proliferation of images; the quest of a special image, the risks taken to shoot it and the extremely constant shooting, become imperative. The other day, a twitt was posted: “Your child is being eaten by a camel. Do you a) save your child or b) take a photo”. Domestic photography use to be ritualistic and performed in special moments, with the digital affordances, domestic photography moved to the banal, the common, with a movement towards an “aestheticization” of the normal but that seems to be turning to a more slippery terrains. What are we willing to do for a great photo?

The other day I found this video:

I don’t even know what it advertises but I have the feeling that it’s playfully accurate, while exaggerated, of how people is valuing photography nowadays. If everything is photographable and we all take many images with the same equipment (that is mainly in our pockets along with internet connection), then the outstanding, the extra-ordinary, the unique becomes a highly valuable asset, in the most economical terms. We should probably reflect on this.

Cuerpo privado, imagen pública (nuevo artículo en línea)

Ya está en línea un artículo que escribimos Elisenda Ardèvol y yo sobre los autorretratos para un monográfico especial sobre La presentación social del cuerpo en el contexto de la globalización y la multiculturalidad en la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares. Aunque tiene algunos puntos en común con el capítulo sobre autorretratos del libro, también está escrito de una manera distinta por lo que son bienvenidas las críticas y comentarios. El resumen es el siguiente:

El artículo propone una reflexión sobre el autorretrato como práctica cada vez más extendida en Internet, no sólo para la presentación del usuario en los contextos sociales de interacción, como las fotos que acompañan el perfil personal en las redes sociales, sino también como práctica creativa, lúdica o auto-reflexiva sobre sí, el cuerpo y la identidad personal. Para algunos autores, la práctica del autorretrato está relacionada con formas de control y empoderamiento, especialmente en el realizado por mujeres, mientras que para otros se trata de la popularización de la exploración de la identidad personal antes circunscrita prácticamente al ámbito de la experimentación y expresión artística, o bien puede entenderse desde una perspectiva psicológica, como una práctica terapéutica de transformación personal. En todo caso, esta práctica de autorretrato íntimo, vinculada generalmente a la narrativa cotidiana personal pasa a ser, a través de internet, una práctica pública que puede tener una amplia audiencia y destinada a la interacción social. En este sentido, podría entenderse también como una nueva forma cultural de presentación social de sí que conllevaría un trabajo de performación de la identidad personal de un modo relacional, ya sea como una actuación pública del yo o como resultado de una práctica performativa sobre el propio cuerpo.

 

 

 

Nota sobre la visualidad, la fotografía y los asesinatos

En la película Antes de la lluvia, un film que me causó un especial impacto en su momento, el personaje que interpreta Rade Serbedzija, un fotógrafo Macedonio afincado en Londres que regresa a su tierra a cubrir el conflicto para la prensa, aburrido de que no pasara nada digno de fotografiar, le expresa su consternación al líder del grupo armado con el que está pasando tiempo. Acto seguido, el líder manda traer a un prisionero y lo ejecuta delante del fotógrafo para que tenga algo que fotografiar.

Ya he adelantado algunas preguntas, más que reflexiones, a propósito de un incidente en el metro de la Ciudad de México.

El otro día hubo un tiroteo en Nueva York y una colega me apuntó al hecho de que habían aparecido en Instagram algunas imágenes sobre el hecho. Más allá de la reflexión que se pueda hacer en torno al llamado periodismo ciudadano y cómo los ciudadanos que se encuentren cerca de hechos noticiosos podrían, con la ubicuidad de los teléfonos con cámaras (y ahora conexión a Internet), convertirse en reporteros, mi interés se centra en la relación entre lo visible y lo fotografiable.

Estamos generando una nueva relación con lo visual en donde todo es fotografiable, aun más, pareciera que todo debe ser fotografiado y ahí radica un cambio que habría que seguir. Habría que elaborar una genealogía de la visualidad documentada y generar una discusión ética sobre ello, especialmente porque Internet está, cada vez más, posibilitando -y me atrevería a decir, canalizando y generando- que esa visualidad documentada se convierta, a través de los algoritmos de búsqueda, en una base de datos “total” (en el sentido Goffmaniano de “institución total”). Y me preocupa porque, a diferencia de un reportero gráfico que está cumpliendo con su deber de informar, a pesar de la dificultad que tienen de ser testigos de situaciones humanamente terribles (no se pierdan esta interesante nota de The Guardian al respecto), la idea de que todo debe ser fotografiable, mezclada con el hecho de que las plataformas de redes sociales basan su dinámica en el éxito y reconocimiento “social”, pueden hacer que las cuestiones éticas pasen a segundo plano. Esta cuestión no tiene que ver con una moralina o una censura de las imágenes per se sino con algo más profundo sobre lo que deberíamos reflexionar como sociedad, porque quizá algún día, alguien se aburra de no tener nada que fotografiar y subir a su instagram.

 

 

 

Creation and Control in the Photographic Process (New article online)

After of what could be seen as ages (we completed the first draft in 2010), the paper that Eric T. Meyer and I wrote for Photographies is finally published (online first). This is a very special paper for me because it is the first peer-reviewed paper, in English, that I signed as a first author. I want to publicly thank Eric, first because although the paper was equally written by the two of us, he was as kind as letting me sign first while he is the one with the astonishing academic trajectory. And second because his detailed corrections, ideas and experience shaped the paper in its final form (fixing my mistakes and handicapped use of English language). I also want to thank the editors: Liz Wells and Martin Lister for their patience, and specially Martin for his comments, support and kindness. Also, I have to mention the great work of Melanie Smith as the responsible for the edition.

Here’s the abstract and the link to the article. And here’s the link to the postscript in case you’re interested in the text.

This article underlines some aspects that relate, on the one side, to the technological devices necessary to photography production and, on the other, the kind of practices that shape and are shaped by those devices. It discusses how those relationships have shaped different visual regimes. Based on theoretical approaches like Science and Technology Studies (STS) and the Socio-technical Interactions Network (STIN) perspective, the article starts with a brief historical description focusing on the production of photos as a three-step process:

1) infrastructural elements of image production; 2) technologies of processing images; and 3) distribution/showing of images. It is proposed that photography has had four moments in this history. Finally, the article discusses the latest socio-technological practices, and proposes that the iPhone is the best example of the kind of devices that are possibly opening a fifth moment in photography technologies.

Adenda a “De la Cultura Kodak…” Vol. I

Para Jordi V. Pou, por sus iluminaciones emic y por el germen de amistad.

(aquí el post en pdf)

Debo comenzar con una confesión ¿Quién sería yo si no hablara de mi subjetividad cuando hablo de mi trabajo? Esa es, finalmente, “la voz” de la que hablaba mi directora de tesis al referirse al tipo de escritura que tenía que encontrar y hacer propia, mi estilo. La confesión es que siempre he querido tener una relación epistolar con algún colega con el que tuviéramos posiciones distintas pero un gusto común por debatirlas en el marco del respeto y el interés por el otro. No me desviaré hablando de Sartre, quien es sin duda un modelo a seguir en este tipo de intercambios, en cambio diré que he disfrutado un breve pero riquísimo intercambio con un ya amigo al que nunca he visto en persona.

La historia comienza así: Al anunciar la publicación del libro, alguien llamado Jordi me mandó un twitt interesándose por el texto. Unos días después de publicado el libro, Jordi V. Pou, ahora un contacto en twitter, me envió otro mensaje diciéndome que lo había comprado. Finalmente, unos días más tarde otro breve mensaje me anunciaba que ya lo había leído. Es de agradecerse que alguien se haya tomado la molestia de gastar tanto dinero en tu propio libro pero se agradece incluso más que alguien se tome el tiempo de darte su punto de vista y hacer su crítica. A partir de ello, hemos comenzado una serie de intercambios con un pequeño debate sobre algunos de los puntos señalados en el texto. Con su permiso (el de Jordi y el de ustedes), pondré algunas de mis respuestas a sus amables y certeros comentarios aquí para que la gente interesada pueda sumarse al debate. Continue reading “Adenda a “De la Cultura Kodak…” Vol. I”