Privacidad, leyes, ética y cabello rosa

Lo interesante de Flickr es que me parece que es una plataforma en donde se ponen en juego, en algunas ocasiones de manera abierta, las “controversias” en torno a la fotografía. Por ejemplo me encontré esta discusión (de la cual podría extraer un montón de preguntas de investigación), para los que no la quieran leer completa, la cuento. Resulta que un chaval pone un par de fotos de una chica en un foro y pregunta si alguien la conoce. La chica, que tiene un look del cual es muy difícil abstraerse, resulta que vive y pasea por el centro de Madrid y por lo tanto montón de gente la ha visto (y más de uno la ha fotografiado). Entonces, otra chica que pertenece al grupo de Flickr, un día se encuentra en una fila del cine a la del cabello rosa (para los que sigan pensando en que hay un online y un offline) y como conoce la discusión, se la cuenta, la chica edl cabello rosa se mosquea y le dice que no tienen derecho a hacerlo y que flipa. A partir de ahí, un foro que comenzó casi como una puesta en escena de cupido, se transformó en una discusión legal y moral sobre la privacidad, la fotografía, el arte y, aunque no se menciona, en última instancia Flickr mismo como plataforma social y su papel en las luchas simbólicas. Interesantísimo la verdad, de ahí, podrían emerger algunas preguntas interesantes:
¿Qué es lo público y lo privado y cómo se ha reconfigurado a partir de la emergencia de la “cultura digital” de la imagen?
¿Big Brother social o panóptico digital? (¿por qué la discusión es sobre un grupo de aficionados a la fotografía a los que les llama la atención una chica y no sobre las cámaras de seguridad que están en todos lados?)
¿Cuál es la ética de la imagen? (¿Debería haber alguna?)

Fascinante sin duda.

P.D. Ya tengo mi primer grupo en Flickr, veremos si hay alguien a quien le interesa. Se llama

Sensualidades Urbanas.

Actualización:

Bueno, parece que estoy discutiendo temas de actualidad,  en El País apareció una pequeña nota sobre los derechos de las personas sobre su imagen en Internet.

Un blog de besos

Este será un post reflexivo, de esos que le gustan al desaparecido Adolfo (desaparecido de la blogosfera, que me consta que está currando en su tesis). La reflexión comienza porque ayer se rompió el “record” de visitas a esta humilde enchilada (no diré el número porque comparado con las visitas que tienen blogueras serias como Tiscar, el mismo Adolfo o Daniel, en cuyos blogrolls aspiro a figurar algún día, yo, más que de la aristocracia bloguera, soy parte del campesinado más humilde). De todas esas entradas ayer, 90 provenían de Google e iban directamente a un post con dos fotos de besos que tomé por la calle (post con un estilo por el que el Nettizen bautizó a este blog como una enchilada). Me interesó tanto la conexión con Google que busqué imágenes con la palabra “Besos”, mi foto apareció en la primera página y era la quinta foto. Ahora bien, revisando algunos comentarios en mi cuenta de Flickr, me topé con la noticia de que mi foto más vista (que no la más “relevante”) era ésta que aparece abajo, ¿cómo se llama? Besos húmedos. ¿Y si en lugar de un blog sobre la tesis y esas nimiedades académicas, me dedico a hacer un blog con fotos de besos? (Algo así como Besos-Apapachos). Al menos no tendría esta terrible sensación de que lo que digo es irrelevante en comparación con las demostraciones de afecto públicas en formato digital (eso sin contar con el éxito que tendría en Internet). En fin, que aquí sigo preso (al menos cuantitativamente), tanto de google como de mi propia práctica fotográfica (¿será eso que Foucault llamaba disciplinamiento?)

Besos húmedos

Actualización: este post, hizo que se rompiera nuevamente el record de visitas.

Leyendo sobre fotoblogs

“Navegando” por la Red en busca de textos interesantes, me encontré con uno llamado: “What does the photoblog want?” de Kris R. Cohen publicado en Media, Culture & Society. Una etnografía que realizó con 30 fotoblogers ingleses. Subrayo algunas cosas que me interesaron:
En su texto, el compa este plantea que, ante la emergencia de lo digital, y la consiguiente nulidad económica (una vez comprado el equipo) para generar fotografías, las personas tienden a fotografiar “la vida real” (es decir, las pequeñas cosas de la vida cotidiana). El autor utiliza esta reflexión como recurso para decir que, en contraposición con el señalamiento de que la fotografía digital introduce fisuras entre lo real y lo virtual (por la facilidad de retocar y con ello “crear” o “modificar” realidades).

Mas adelante, menciona que a los fotobloggers (no dice que a los que entrevistó, sino que implica un poco que a todos), no les gustan las poses y practican una fotografía “hiperrealista” e “hipernaturalista” (esto no lo dice él, lo digo yo sobre lo que él señala), prácticamente lo contrario a lo que hemos observado en el pequeño estudio de fotoblogs que estamos comenzando (quizá esta diferencia se deba a que la edad de sus entrevistados es de veinte años para arriba mientras que los adolescentes parecen preferir una práctica de “modelar” de forma juguetona y en ocasiones muy elaborada en sus fotos).

Otro elemento interesante es la relación que establece entre la práctica de fotografiar y la de “fotobloggear”, señala que ambos se inter-articulan. Es decir, según las respuestas de sus informantes, una de las principales motivaciones para tomar fotografías, es subirlas al fotoblog, lo que a su vez motiva que las personas busquen elementos para fotografiar (por ejemplo dando paseos por la ciudad).

Aunque el texto me parece en ocasiones un poco flojo (la conexión que hace al final con el concepto de “Deseo” de Deleuze y Guatarí me parece sacada de la manga por ejemplo), termina siendo por demás sugerente y se apunta un par de goles. Por ejemplo, cuando en las conclusiones señala que el fotoblog es lo que los fotobloggers quieren y al mismo tiempo la manera de conseguirlo, rompiendo de esta manera el asunto de la causalidad y planteando que el fotoblog es lo que divide la fotografía del fotografiar en “dos esferas de actividad separadas (temporalidades) y compromisos placenteros (deseos)” (p. 898). O por otro lado, cuando afirma: “En unión con el fotografiar,el fotoblog funciona como un verbo: motivando, justificando. En unión con las fotografías, el fotoblog funciona como un sustantivo: colección, sitio” (p. 898)

Fotografía digital, hacia un tema de tesis

Sigue resultándome interesante el asunto de la fotografía digital y poco a poco comienzo a enamorarme del tema como para que sea el tema de mi tesis. Una práctica que se ha instaurado en el nuevo piso (que compartimos dos doctorandos medio geeks) es el de tener la colección completa de Wired en el servicio de la casa. En una de esas sesiones, leía un artículo sobre el crowdsourcing (cómo les gusta inventarse neologismos a estos de Wired) y en él, contaban la historia de cómo un fotógrafo profesional no pudo vender sus fotos a una empresa que prefirió pagar una cantidad mínima (1 dólar) por una foto en un servicio como éste. Pensaba en Flickr y en la importancia de sus licencias. Yo no soy un entendido del copyleft (ni el right ni de ninguno) pero me queda claro que hay muchas fotografías interesantes en Flickr que no tienen licencias restrictivas y que podrían ser utilizadas comercialmente sin problemas. Si bien la cámara digital que me gustaría tener (a mi y a cualquiera creo) está a 5,000 dólares de distancia, la verdad es que equipos semiprofesionales y de calidad aceptable se pueden encontrar por mil euros (que tampoco es imposible con un poco de ahorro, no quiero ni contarles las cámaras que traen cargando algunos turistas que sólo las usan para tomar fotos a sus maridos y esposas con la catedral y el sol frente a ellos y ellas). Ahora bien, mi segunda pregunta es de orden estético y tiene que ver con la “construcción social de la mirada” ¿Dónde comenzará un trabajo “profesional” de fotografía y dónde terminará? ¿Qué variaciones estéticas habrá con la masificación, no sólo de la fotografía digital como práctica, sino de la posibilidad de distribución instantánea? Bueno, creo que hay elementos interesantes para una tesis.